Raspado y alisado radicular

El raspado y alisado radicular, también llamado curetaje, consiste en la eliminación de las bacterias, la placa bacteriana y el cálculo o sarro depositado sobre las raíces de los dientes.

Curetajes

Esto permite que la encía se desinflame, reducir el sangrado y detener la pérdida de encía, ya que se vuelve a adherir a la superficie de la raíz del diente, que ha sido alisada con la cureta. A veces, esta fase del tratamiento se acompaña del uso de antibióticos.
Normalmente, en las periodontitis, el tratamiento se organiza en dos fases.

En la primera fase, también llamada fase básica del tratamiento, es cuando se realizan estos curetajes. Posteriormente se deberá valorar la situación clínica periodontal y estudiar si es necesario o no profundizar en un tratamiento de cirugía de encías para limpiar las bolsas gingivales que se puedan haber creado.
Tras la fase de eliminación de la placa bacteriana y de los tejidos degenerados se pasará a una fase de mantenimiento en la que periódicamente se controlarán las encías para que no vuelvan a tener el mismo problema de forma crónica o aguda en el futuro.